Gata inunda casa y no se arrepiente
Amber, una gatita de Reino Unido, aprovechó que su dueña Jasmin había ido de compras para colarse en el cuarto de baño, abrió el grifo y cerró el lavabo con el tapón, con el cual le fascina jugar.
Al regresar, la mujer vio todo inundado y encontró a su gata en la puerta de la cocina "golpeando alegremente sus patas en el agua como si fuera una gran diversión".
"Amber pensó que esto era genial", contó Stork, citada por el diario The Sun. "Ningún remordimiento en absoluto", agregó. Según sus cálculos, los daños provocados por el devastador pasatiempo de la gata le costarán miles de libras esterlinas.